miércoles, 5 de marzo de 2008

MI IDENTIDAD


No olvides de donde vienes,
tu cuna se llama España
no quiero ver mas infieles,
que mi gran nacion empaña.

aun recuerdas esos tiempos,
donde todo parecia eterno,
pero fuera de tantos templos,
luego hayabas tu infierno.

cuanta sangre derramada,
hombres, mujeres y niños,
cuanta madre desconsalada,

el odio de tu madre aflora,
nunca olvidará la patria,
que pronto llegara su hora.

SONETO A LA VIEJA ESPAÑA


mi tierra rodeada de mares,
al sur mi sol es ardiente,
quien osa desprestigiarte,
ya caerán a pares.

por ti lucharon con honor,
por ti murieron con lealtad,
lo asumieron con frialdad.
sin ningún tipo de temor,

nadie impedirá tu avance,
nadie impedirá que resurjas
todo esta a tu alcance.

el águila volverá a resurgir,
sin derramar mas lagrimas,
espero antes de yo morir

POEMA 20


Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda

PÁJARO


Volar es el resultado de una intensa pasión, nunca de su práctica.
El pájaro es un estado de necesidad,el principio de toda creencia.
Refractan los pájaros en las lunas su pasión y su muerte.
En el espacio finge la velocidad el pájaro.
El pájaro es el sueño del movimiento.
Se desafía a sí mismo el pájaro en su sombra. Se desprende el pájaro de la sombra y vuela,pues la sombra es el ancla del cuerpo.
Nace el pájaro de la llama y, encendido,se evade en la pavesa.
Acentúa el pájaro su ángullo sobre el concepto ángulo.
Su naturaleza y condición ga, al pájaro, la noche.
Se explica el pájaro en el silencio.
Duda el pájaro al reflejarse en el mar.
El vacío es la negación del vuelo y su dinámica.
Fracasa el pájaro en el volumen,en la materia y en la instantánea.
Pertenece el pájaro a lo vertical.
Rima el pájaro consigo en lo más alto.
El pájaro es un punto sin referencia alguna con el plano.
Pertenece la estructura del pájaro a la caída.
El pájaro por sus alas se sabe ángel.
Bate sus alas el pájaro y cree volar.
Se siente libre el pájaro el efímero valor de la nube.Conoce el pájaro el esfuerzo del sol por atraerlo. Mas vuela, se niega y lo rechaza.
En el eclipse el pájaro intuye la muerte.
Muere el pájaro en la prisiónde sus alas,en su propia ficción.
¿Tiene conciencia el pájaro de los signos, símbolos y claves de su vuelo?
En el vértigo encuentra su eco el pájaro.
Al planear se hace místico el pájaro.
En el vuelo tangencia el pájaro con la nada.

Miguel Ramos.

martes, 4 de marzo de 2008

DONDE HABITE EL OLVIDO


Donde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora; Donde yo sólo sea Memoria de una piedra sepultada entre ortigas Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. Donde mi nombre deje Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, Donde el deseo no exista. En esa gran región donde el amor, ángel terrible, No esconda como acero En mi pecho su ala, Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, Sometiendo a otra vida su vida, Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. Donde penas y dichas no sean más que nombres, Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, Disuelto en niebla, ausencia, Ausencia leve como carne de niño. Allá, allá lejos; Donde habite el olvido.
Luís Cernuda.

lunes, 3 de marzo de 2008

PASIONES Y VIRTUDES


Antes de que este planeta estubiera habitado por hombres y mujeres , vivian en él, pasiones y virtudes. En el planeta Tierra estubieron viviendo durante cientos y cientos de años , durante toda una eternidad pasiones y virtudes , que se aburrian de lo lindo viendo el transurrir de los siglos. Así cada día trataban de inventar un juego nuevo al que jugar para que se hiciese más llevadera la larga , larga , larga existencia. Solía ser la imaginación la que proponia los juegos y un día propuso jugar al escondite. A todos les pareció bien, todos estaban entusiasmados con la idea , pero claro , ¿quién se la liga?. La primera en levantar la mano fue la locura: ¡yo, yo me la ligo! la locura...Bueno está bien pues ¡bueno, a contar!, pone la cara contra ese árbol y comienza la cuenta mientras nos escondemos. La locura se dió la vuelta , volvió su cara contra la corteza del árbol y empezó a contar una cuenta imposible: 1, 7, 2, 55, 88, 3...y una a una se fueron escondiendo todos y todas. La locura seguía su cuenta y cada uno iba buscando el lugar más apropiado en el que pensaban que la locura no los encontraria, poco a poco se fueron escondiendo todos excepto uno que tardaba en encontrar su lugar apropiado, ese era el amor. Y esque ya sabes que el amor es bastante indeciso y andaba de un lado para otro buscando donde meterse. La locura seguía con su cuenta 55, 6, 99, 100 ¡voy!. Se dió la vuelta y el amor se metió en el primer lugar que vió. Se metió de un salto en un matorral de zarzas que había allí cerca, allí se coló y se quedó agazapado con la esperanza de que no le viera, y no le vió. A quien primero se encontró la locura allí tumbada fué a la pereza, a la imaginación la vió entre las nubes, a la mentira la vió allí pero como era mentira, estaba allí, la mentira...Y así uno a uno fueron apareciendo todos, la locura fue encontrandolos a todos. Al poco rato faltaba solamente uno por encontrar, aquel era el amor. Es que ya sabeis que encontrar el amor es bastante dificil. El juego ya empezaba a hacerse pesado, asique la locura empezó a impacientarse : amor sal ya, que se hace tarde...Pero el amor ya sabes que es muy indeciso y no solamente uno tarda en encontrarlo sino que a veces tarda demasiado en salir a la luz. El amor asustado no salía. La envidia, que suele preocuparse más de los demás que de sí misma, se acercó al oido de la locura y le dijo : el amor está oculto en esas zarzas. La locura muy enfadada fué hacia las zarzas y gritó: ¡Amor sal ya, se nos hace tarde!. Pero, creo que os he dicho ya, que el amor es indeciso y que una vez que lo encuentras es dificil de sacarlo. La locura muy enfadada trató de meter la mano entre las zarzas para sacar al amor de las solapas con la mala fortuna que se pinchó con una espina y es que a veces hacer salir al amor es doloroso y la locura muy enfadada arrancó una bara que habia en el matorral y empezó a agitarla entre las ramas. De repente, sonó un grito. De entre las ramas de las zarzas salió el amor con las cuencas de los ojos ensangrentadas, la locura en su locura, al agitar la bara entre las zarzas, le habia sacado los ojos al amor dejandolo ciego para siempre. Todos se quedaron muy callados mirando al amor con las cuencas vacias, sin saber qué decir, nadie.Quizá aquella fué la unica ocasión en la que la locura habló con un poquito de cordura, porque dijo no os preocupeis, desde ahora yo seré sus ojos y es por eso que desde entonces, familiares y amigos, el amor es ciego y la locura son sus ojos.
Ismael Serrano.

ME CHUPO EL DEDO


No amortaja la tinta el alfabeto
sino la caja encinta de Pandora,
abona mi locura un chip inquieto,
me apoltrona la usura de la aurora.

Duermo al toque de centinela alerta,
nado sin agua, como entre bebidas,
cambio la cerradura de la puerta
del sol de las desiertas avenidas.

Me destroza el charol de los zapatos,
saco la lengua en los autorretratos
que esboza a mis espaldas el otoño.

Se me saltan las lagrimas de risa,
ruedo despacio porque tengo prisa,
me chupo el dedo cuando sabe a coño.
Joaquín Martínez Sabina.